Política Editorial

El criterio de partida

Rioenigma trabaja sobre temas donde abunda el material dudoso: fotografías retocadas, testimonios de segunda mano, citas atribuidas a científicos que nunca las pronunciaron y cifras que se repiten durante décadas sin que nadie compruebe su origen.

Nuestra regla es sencilla: una afirmación entra en un artículo si podemos rastrear de dónde sale. Si no podemos, o se cae del texto o se escribe explicando que su origen no está establecido.

Jerarquía de fuentes

No todas las fuentes valen lo mismo, y en este terreno la diferencia es especialmente marcada. Las ordenamos así:

  1. Literatura científica revisada por pares y publicaciones de organismos de investigación.
  2. Documentación primaria: expedientes oficiales, informes desclasificados, actas judiciales, registros meteorológicos, archivos institucionales.
  3. Prensa de la época consultada en hemeroteca, útil para fechar cuándo apareció una versión de la historia y cómo cambió después.
  4. Trabajos de folcloristas, antropólogos e historiadores sobre la tradición oral.
  5. Testimonios directos, que se citan como lo que son: relatos de una persona, no pruebas.

Cuando la única referencia disponible es un libro divulgativo o un sitio especializado sin respaldo documental, lo indicamos en el texto en lugar de presentarlo como equivalente a un estudio.

Cómo verificamos

Antes de publicar comprobamos fechas, nombres, lugares y cifras contra la fuente original, no contra otro artículo que las repita. Buscamos siempre la versión más antigua localizable de un relato, porque en estos temas el detalle llamativo suele ser un añadido posterior.

Cuando existe más de una explicación plausible, las exponemos todas y señalamos cuál cuenta con más respaldo y por qué. Cuando un caso está resuelto, lo decimos con claridad, aunque la solución sea menos atractiva que el misterio.

Un fraude documentado se identifica como fraude. La fotografía del lago Ness y los círculos en los cultivos son ejemplos claros: existe confesión y reconstrucción del método, y así se cuenta.

Hechos, hipótesis y leyendas

Separamos tres planos y evitamos que se confundan dentro de un mismo párrafo: lo que está documentado, lo que es una hipótesis en discusión y lo que pertenece a la tradición oral.

El lenguaje acompaña esa separación. «Se ha documentado» no es lo mismo que «se ha propuesto», y ninguno de los dos equivale a «se cuenta que». Evitamos los titulares que insinúan una conclusión que el artículo después no sostiene.

Correcciones

Los errores se corrigen sobre el propio artículo, no en una página aparte. Si el fallo afecta a un dato relevante —una fecha, una cifra, la atribución de una cita o la conclusión del texto—, dejamos constancia visible de qué se ha corregido.

Las erratas y los ajustes de estilo se arreglan sin nota. Las revisiones de fondo, cuando aparece nueva evidencia sobre un caso, se señalan indicando que el artículo ha sido actualizado.

Para avisarnos de un error basta con escribir a [email protected] con el enlace y el párrafo concreto.

Contenido patrocinado y publicidad

La publicidad se sirve de forma automática y está separada del contenido editorial. Ningún anunciante propone temas, revisa borradores ni influye en el enfoque de un artículo.

No publicamos artículos pagados disfrazados de contenido propio. Si alguna vez publicamos material patrocinado o incluimos enlaces que generen ingresos, se identifica de forma expresa al principio del texto.

Imágenes y archivo

Usamos imágenes de dominio público, material de archivo y fotografías con licencia, siempre con la atribución que la licencia exija. Las ilustraciones o recreaciones se identifican como tales para que nadie las confunda con documentos originales.

No retocamos fotografías históricas para hacerlas más impactantes. Cuando una imagen célebre es un montaje conocido, se publica precisamente para explicar cómo se hizo.

Autoría y responsabilidad

Los contenidos se publican bajo la responsabilidad editorial de Rioenigma. La redacción decide qué se cubre y cómo, y asume tanto los aciertos como los errores.

Ningún texto de esta publicación pretende sustituir el criterio de un profesional sanitario, jurídico o técnico. Las limitaciones de nuestro contenido están recogidas en el descargo de responsabilidad.